Cómo Hims & Hers vende con una consulta en vez de un carrito
Una marca de salud que factura USD 2.350 millones por año casi todo online. Sus anuncios no llevan a comprar: llevan a un formulario que termina en un plan que se paga todos los meses.
Por Franco Darget · · 5 min de lectura
Esta marca encontró una forma de vender que casi nadie está aprovechando. Hims & Hers ofrece tratamientos para la caída del pelo, el sobrepeso y la disfunción eréctil, y en 2025 facturó USD 2.350 millones, 59% más que el año anterior. Casi todo eso, USD 2.311 millones, fue venta online (resultados de 2025).
Pero lo que más me llamó la atención no es el producto. Es lo que pasa después del clic.
Cientos de anuncios que hablan del problema
Hims & Hers no publica un anuncio y espera. El 27 de octubre de 2026, la página de Hims tenía unos 560 anuncios activos en la biblioteca de anuncios de Meta, solo en Estados Unidos.
Esos anuncios atacan directamente el dolor del cliente: el pelo que se cae, los kilos de más, la disfunción eréctil. Y muestran el resultado que el producto puede generar. No arrancan por el producto ni por el precio.
Con tantos anuncios a la vez, la marca prueba qué problema y qué forma de contarlo convence a cada persona. Cuántos conviene probar en una tienda más chica está en cuántos anuncios probar en Meta Ads.
Qué pasa después del clic: un formulario, no un carrito
Lo más loco es que los anuncios de Hims & Hers no te mandan a la página de producto para comprar. Te mandan a un formulario donde completás tus síntomas y tu historia de salud, para tener una consulta con un profesional y recibir un plan personalizado.

Y ese plan personalizado es el que la persona compra todos los meses.
Ese cambio de recorrido hace tres cosas a la vez:
- El cliente siente que el producto es para él. No eligió de una lista: alguien miró su caso y le dijo qué usar.
- La marca aprende de cada cliente. El formulario le da los datos que un carrito nunca le daría: qué problema tiene, desde cuándo, qué probó antes.
- La compra se repite sola. Un plan para cumplir un objetivo no se compra una vez. Se compra mientras dure el tratamiento.
Los números muestran el efecto. Hims & Hers terminó 2025 con más de 2,5 millones de suscriptores, 13% más que el año anterior, y cada uno pagó en promedio USD 83 por mes, contra USD 65 en 2024.
Una ficha armada para sacar las dudas
Pero eso no es todo. La página de cada producto también está armada para transformar visitas en ventas. Miramos la ficha de sildenafil, el producto que Hims vende para la disfunción eréctil, en su versión del 15 de octubre de 2026 guardada en Wayback Machine.

Cada parte contesta una duda antes de que aparezca:
- Cómo funciona, en tres pasos y en palabras simples.
- Cómo se toma: cuándo, cuánto antes y en qué condiciones.
- Los efectos secundarios, los comunes y los raros, dichos sin vueltas. Contar los riesgos genera más confianza que esconderlos.
- El precio por uso: "desde USD 4 por uso", comparado con el de la marca original.
- Qué pasa después: una consulta simple, un profesional que decide si el tratamiento es para vos, envío gratis y preguntas al profesional sin costo, todas las veces que quieras.
El botón principal no dice "comprar". Dice "ver si el tratamiento es para mí". De esta manera eliminan las dudas y la persona avanza con la consulta sin sentir que ya está pagando.
Qué tiene que tener una ficha para vender, en una tienda de cualquier rubro, está en cómo armar una página de producto que vende.
Una tienda que funciona como un consultorio
Esto no es una tienda online común. Es un recorrido de consultorio que termina en una compra mensual, y por eso retienen tanto. La venta no se cierra en la ficha: se cierra cuando alguien te dice qué te conviene.
Vale aclarar algo: Hims & Hers vende tratamientos con receta en Estados Unidos, y la consulta con un profesional es obligatoria para eso. No hace falta vender medicamentos para usar la misma lógica. Lo que se puede copiar es el orden: primero entender a la persona, después recomendarle algo, y recién ahí cobrarle.
Qué podés copiar en tu tienda
No necesitás médicos ni facturar millones para aplicar esto:
- Un cuestionario antes de la compra. Si vendés cosmética, suplementos, café o ropa, unas pocas preguntas ("¿qué tipo de piel tenés?", "¿para qué lo querés?") te dejan recomendar el producto justo. Y cada respuesta es un dato que podés usar en tus mails.
- Anuncios que arranquen por el problema. Probá varios: el problema, el resultado, la duda más común. Dejá que los números te digan cuál convence.
- Una ficha que conteste antes de que pregunten. Cómo se usa, qué resultados esperar, qué no hace. Si tu producto tiene alguna contra, contala vos.
- Un botón que no asuste. "Descubrí cuál es para vos" pide menos compromiso que "comprar ahora" cuando la persona todavía no sabe qué elegir.
- Si tu producto se repone, ofrecé un plan. Que la recomendación termine en una suscripción fácil de pausar o cancelar. Cómo lo hace una marca de comida para chicos está en la estrategia de Once Upon a Farm.
Si vendés suplementos, este recorrido aplica casi igual. Lo contamos en cómo vender suplementos online.
Conclusión
Hims & Hers hace tres cosas juntas: muchos anuncios que hablan del problema, un formulario que reemplaza al carrito y una ficha que saca las dudas antes de la consulta. El resultado es una tienda donde casi nadie compra una vez: compra un plan.
Nosotros trabajamos igual: antes de recomendarte algo, miramos tu marca. Si querés que analicemos tu tienda, completá el diagnóstico.